lunes, 1 de noviembre de 2010

Un mes

Pensar que el día tiene 24 horas y son demasiadas para no aburrirse. Esto es lo que he empezado a pensar estos días de reflexión, calma y sosiego que me esperan. Un mes dicen algunos que pasa muy rápido, los más entretenidos. Otros dicen que un mes da para mucho, los menos activos. Y otros dicen que un mes son sólo unos 30 días. Me tomo esta pausa casera como un parón obligado en mi agenda demasiado engordada los últimos meses. No se pueden tener dos trabajos y pintar el piso en el que te piensas mudar entre los fines de semanas que libras. No se puede llevar este ritmo durante 9 meses sin tomar aire -como si de un parto se tratara- y no acabar medio turulata o turulata y medio. Muchos de mis amigos me han aconsejado que “mire todas esas pelis que siempre he querido ver”, que lea esos libros que me he dejado en la mesita y que me saque de una vez por todas el carné de conducir. Bien, queridos, lo haré. Todo? Si puedo, pero, a su debido tiempo… Tranquilitos. Ahora es momento de aprovechar eso que muchos desean y no pueden cumplir: vivir a cuerpo de reí durante un mes, pidiendo, no haciendo y descansando. Mi cuerpo no está acostumbrado a tanta placidez veneciana pero creo que no tardará mucho en hacerlo. Tiempo al tiempo y el tiempo sólo, un mes. Espero!

No hay comentarios: